Con el término Tecnologías convergentes nos referimos aquí a una doble consideración; por un lado la sinergia de la biotecnología, tecnologías de la información, tecnologías basadas en la ciencia cognitiva, todas ellas aunadas con el potencial productivo de la nanotecnología; y por el otro lado tenemos el carácter estratégico de dichas tecnologías para la producción capitalista. Para lo primero es de una importancia fundamental señalar el énfasis que se ha puesto en este trabajo respecto a estudiar la nanotecnología como convergencia de las cuatro, y no desde una visión segmentada y aislante que ponga a la nanotecnología sólo como ingeniería de materiales. Para lo segundo se estudia particularmente el caso del desarrollo nanotecnológico en los Estados Unidos, tomando críticamente como referencia su visión oficial para la elaboración de planes de desarrollo nanotecnológico en condiciones en las que se ha alcanzado un grado muy alto de funcionalidad del aparato gubernamental, educativo y de investigación científica para generar conocimiento adecuadamente trasladado a su aplicación tecnológica con visión empresarial. En este contexto hemos delimitado nuestro estudio detallado en la última década, a partir del año 2001 cuando se lanzó la National Nanotechnology Initiative (NNI) en los Estados Unidos como un proyecto conjunto de la Casa Blanca con una decena de agencias gubernamentales y que hoy en día sigue en operación, misma que podría ser calificada de exitosa si se le contrasta con los objetivos para la que fue formulada; poner a los Estados Unidos en la vanguardia del negocio nanotecnológico.
Podemos encontrar el planteamiento conjunto de una visión tanto gubernamental como empresarial y militar en el documento “Converging technologies for improving Human Performance: Nanotechnology, Biotechnology, Information Technology, and Cognitive Science (NBIC)”.[1] Este documento es el resultado de un taller llevado a cabo en diciembre de 2001 tanto por las agencias gubernamentales participantes en la NNI, como de representantes de los sectores empresariales interesados en la nanotecnología. En él se abre el horizonte para hacer converger la Nanotecnología, la Biotecnología, la Informática y las Ciencias Cognitivas –por lo que también se les conoce como Convergencia NBIC, por Nano, Bio, Info y Cogno–, ramas que desde años atrás se desarrollaban ya paralelamente con resultados diferenciados y gran perspectiva de negocios al transformar radicalmente desde la ingeniería de materiales hasta la medicina genómica, pasando por la posibilidad de abrir nuevas fuentes energéticas. El gran empeño a nivel mundial de las potencias económicas en inversión pública y privada devela su carácter estratégico. Paralelamente a la realización de investigaciones de punta comienzan a salir al mercado productos con materiales nanoestructurados, lo cual comienza un concurrido debate sobre las implicaciones económicas, sociales, medioambientales, éticas y de salud pública que traen consigo las tecnologías nanoescalares. Estos son los temas del presente trabajo.
Esta tesis se inserta en el contexto de este debate desde dos propósitos, por un lado el abordar como objeto de estudio las Tecnologías convergentes y por el otro hacer un recuento del desarrollo tecnológico y su papel en el Desarrollo económico, ambos desde la perspectiva del materialismo histórico. Para ello también habrá que hacer un breve recuento del trabajo como actividad esencial de la humanidad y sus diversas configuraciones como las bases sobre las cuales aparecen también diversas configuraciones de sociedades humanas. En especial se pondrá atención en el aspecto tecnológico del Proceso de Trabajo como categoría transhistórica así como en la dimensión histórica del Proceso de valorización de capital como su concreción hegemónica en la actualidad.
[1] Roco, Mihail C. y Sims Bainbridge, William, et ál. (2002). Converging Technologies for Improving Human Performance. Nanotechnology, biotechnology, information technology and cognitive science. Reporte patrocinado por la National Science Foundation y el Departament of Commerce de los Estados Unidos. Junio de 2002. Arlington, Virginia.

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